SAMUEL VILLEDA ARITA, (San Marcos de Ocotepeque, Honduras)
LA CASA DE MARÍA (*)

Aquella casa tuya
hecha de sudor
y diario esfuerzo
la he vuelto a ver ahora

Es un montón de tierra
y tablas viejas

Sumado a los escombros
tu cansancio de sangre
es un destierro nuevo

Es la otra matriz
que al filo de la vida
te hace nueva madre

Pobre pequeña amiga
sólo te queda
la piedra de moler en otro sitio,
el lodo de otro invierno
y la voz del mentado huracán.

(*) Primer Premio, Certamen Centroamericano “Juan Ramón Molina”, 1984. “Poesías Premiadas”, Honduras, 2001.

HOGLA CARCACHE, (Choluteca, Honduras)

BURBUJA DE SUEÑOS

Se deshizo en mis manos
mi burbuja de sueños;
y un dolor infinito
atravesó mis venas.

Y corrió tanta pena
por las calles del alma;
que se calló mi verso
y terminó la espera.

Mi verso que a su lado
crecía con crispados anhelos,
se llenó de lamentos.

Y hay negros crespones
en la estancia,
como si hubiera muerto.

Mientras muere la tarde
mi corazón solloza
a la orilla del viento.

“Del Amor y Yo”, Poemario, 2001

RAMÓN VALDEZ, (Arrecifes, Argentina)

ME HAN TIRADO UN BESO ESTA MAÑANA

Me han tirado un beso esta mañana.
Me lo enviaron los labios de un niño.
Y no hay nada que levante tanto el alma,
como una simple muestra de cariño.

Me han tirado un beso esta mañana,
y mira como influyen estas cosas,
que mi aburrido día de semana,
de golpe...se pobló de mariposas.

 

 

LAURA INÉS GÓMEZ CONDE, (Buenos Aires, Argentina)

PARA VOLAR

Yo siempre quise volar,
pero nunca tuve alas...
Creí que jamás podría,
mas no las necesitaba...
Hoy que soy mujer madura
invadida por las canas,
comprendo que en el volar,
no importan mucho las alas...
Se ocupa una mente abierta...
Un corazón de aventura...
Un alma muy peregrina...
y una pizca de locura...

 

 

 
 

Guillermo Codrington (hondureño)

VACÍO

Niños abandonados

estrellas caídas al azar sobre la Tierra

unos regresan a recoger sus luces

otros no vuelven

levantan barreras infranqueables

dándole otro nombre a la esperanza

así van esos niños tatuados hasta el alma

ellos están solos y nosotros distantes

caravanas terribles anochecen el día

hoy cosechan el odio mañana los puñales

cobran siempre la deuda no importa quien la pague

la cobran y sonríen o confunden al llanto.

Señores dignatarios la Patria lo demanda:

imitemos a Cristo con el pan y los peces

derribemos barreras construyamos mil techos

no se puede ser hombre sin amar a esos niños

estrellas caídas al azar sobre la Tierra.

 

  GABRIELA MISTRAL (chilena)

 

NIÑO SOLO

Como escuchase un llanto, me paré en el repecho

y me acerqué a la puerta del rancho del camino.

Un niño de ojos dulces me miró desde el lecho

¡y una ternura inmensa me embriagó como un vino!

La madre se tardó, curvada en el barbecho;

el niño, al despertar, buscó el pezón de rosa

y rompió en llanto...Yo lo estreché contra el pecho,

y una canción de cuna me subió temblorosa...

Por la ventana abierta la luna nos miraba.

El niño ya dormía, y la canción bañaba,

como otro resplandor, mi pecho enriquecido...

Y cuando la mujer, trémula abrió la puerta,

me vería en el rostro tanta ventura cierta

¡que me dejó el infante en los brazos dormido!

MISAEL BUESO (hondureño)

LAMENTO POR LOS NIÑOS

Tengo como testigo al pan que no existe

en las manos de nuestros niños,

esos pobres desamparados y dejados

en las calles agrias de la ciudad.

Ellos dejan también su sonrisa

a cambio de impasibles indiferencias,

y buscan la forma de pasar con pasos frágiles

las fronteras de sus lágrimas,

cargando en sus breves espaldas

el maldiciente sinsabor del hambre.

Todavía estamos sordos y ciegos y mudos,

y no sabemos (o mejor, no queremos saber)

de esa tormentosa cruz que hay en sus ojos

por el paisaje azul de su inocencia.

Si negarles el pan

y que tiemblen sus barriguitas extenuadas

es un largo y difícil esfuerzo

de este pequeño mundo de humanos crustáceos,

entonces estamos fregados

y por aquello de agrietadas conciencias

y nutridos espejismos

capaz comidos de mierda.

 

LAURA INÉS GÓMEZ CONDE (argentina)

MAÑANA SIN FUTURO

 

Un niño, una esquina, una lágrima,

una mano extendida

mugrienta de pobreza...

Una niña, una noche, una lluvia,

dos senos que florecen

cubiertos de miseria...

Un niño, una niña, una calle,

la cruel indiferencia

cómplice del abuso...

Un niño, una niña, una sociedad,

que tendrán un mañana,

mas no tendrán futuro.

mas no tendrán futuro.

 

 

Actualizada al 14 de octubre de 2006

 

FELIPE ELVIR ROJAS (hondureño)

LA MUERTE : DEIDAD INFALIBLE

 

Impasible deidad con su tijera,

cortando hilos, tenaz en su porfía ,

empujando su barca a la ribera,

con mano obscura, descarnada y fría.

Vive su eternidad, sólo a la espera

de la hora fatal, honda y sombría.

Hila y deshila. No existe primavera,

y pasa maquinando noche y día.

 

Tan sólo deja irreparables penas,

soledad sin testigos, mar abierta

y huella perceptible en las arenas.

 

Con su vieja tijera se entretiene,

y no baja la guardia, sigue alerta,

ningún poder humano la detiene.

MANUEL GUTIÉRREZ NÁJERA (mexicano)

 PARA ENTONCES

 

Quiero morir cuando decline el río,

en alta mar y con la cara al cielo;

donde parezca sueño la agonía,

y el alma, un ave que remonta al cielo.

 

No escuchar en los últimos instantes,

ya con el cielo y con el mar a solas,

más voces ni plegarias sollozantes

que el majestuoso tumbo de las olas.

 

Morir cuando la luz triste retira

sus áureas redes de la onda verde,

y ser como ese sol que lento expira:

algo muy luminoso que se pierde.

 

Morir, y joven: antes que se destruya

el tiempo aleve la gentil corona;

cuando la vida dice aún: soy tuya

¡aunque sepamos bien que nos traiciona!

MANUEL GONZÁLEZ PRADA (peruano)

 

TRIOLET

 

Los bienes y las glorias de la vida

o nunca vienen o nos llegan tarde.

Lucen de cerca, pasan de corrida,

los bienes y las glorias de la vida.

¡Triste del hombre que en la edad florida

coger las flores del vivir aguarde!

Los bienes y las glorias de la vida

o nunca vienen o nos llegan tarde.

 

LAURA INÉS GÓMEZ CONDE (argentina)

 

¡NO MORIRÉ JAMÁS!

 

No dejes que te engañen,

si con voz lastimera, te avisan de mi muerte...

No dejes que te engañen,

las tristes apariencias y el llanto de la gente...

No dejes que te engañen,

aunque veas mi cuerpo inmóvil y yacente...

No dejes que te engañen,

mis párpados cerrados y mi boca silente...

No dejes que te engañen,

ni mis manos serosas, ni mi actitud inerte...

No dejes que te engañe,

esa infame falacia...

¡No moriré jamás!

Sólo por no perderte.

 

POETAS HONDUREÑOS DEL AYER

 

JOSÉ TRINIDAD REYES (hondureño 1797-1855)

 

LITERATA, ¿Y MUJER?

 

¡Quién demonios aguanta a las mujeres!

Allá la una llorando por los muertos,

Aquí la otra metida a poetisa

Y haciendo mil elogios de sus versos.

¿Qué hará el mundo con tanta bachillera?

Pobre de mí, si la desgracia tengo

De casarme con una de estas prendas

Que al pedirle la cena o el almuerzo,

Me diga: “Aguarda, busco un consonante

para el último pie de este soneto”.

  

  

JOSÉ ANTONIO DOMÍNGUEZ (hondureño 1869-1903)

 

SUEÑO ROJO

Soñé que en una roja cólera inflamado

por calmar el infierno de mis penas,

tuve sed de la sangre de tus venas

y a ti lleguéme, de puñal armado.

 

Luego, con el furor de un trastornado,

como un tigre que rompe sus cadenas,

sobre tu lácteo pecho de azucenas

hundí el acero y lo dejé clavado.

 

Tu sangre, a borbotones, por la herida

vi brotar juntamente con tu vida,

y me gocé en tu fin con raro empeño,

 

mas, cuando quise entre mis dedos rojos

extraer tu corazón hecho despojos,

lancé un suspiro y... desperté del sueño.

 

 

CLEMENTINA SUÁREZ (hondureña, 1903-1991)

 

UNA ETERNA CANCIÓN

 

Quisiera romper la cáscara que envuelve mi cuerpo,

soltar los ríos de la sangre,

desatar los huesos.

 

Inaugurarme por dentro,

andar por las entrañas,

penetrar los ojos.

 

Caminar de puntillas sobre la sombra

y dejar sonando únicamente en mi cóncavo nido

una eterna canción.

 

 

DANIEL LAÍNEZ (hondureño, 1910-1959)
HAI-KAIS

DESGRACIA
Anda suelto el amor,
- y como es ciego-,
no ha reparado, el pobre, en mis harapos....

JUSTICIA
Cuando filosofa la escoba,
sonríe la basura....

LA BRISA
Niña traviesa y sumisa,
que cuando el sol la corteja
se escapa llena de risa.

EL CHARCO
Charco:
tú tienes alma de fotógrafo.

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MUJERES Y POESÍA

JUANA DE IBARBOURU (uruguaya)

SOMBRA
Estrellas recién lavadas
motean el cielo negro.
Con la nochecita baja
la nostalgia de los cerros.

Causa inquietud el silencio
del lugar sólo y sombrío.
La pena aquí se hace aguda
como un puñal de dos filos.

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FINA GARCÍA MARRUZ (cubana)

CAE LA TARDE
En el colegio siempre era de tarde.
Tarde eres el oro gris de la mañana.
La lectura del libro se doraba
también del pensamiento de la tarde.
Ahora que el tiempo hacia otras hojas arde
redescubro su tinta poderosa,
las triviales nociones prestigiosas,
su austera voz que llega ya muy tarde.


Qué justeza y dulzura me ha traído
decir estas palabras Acae la tarde@
y su vieja ternura dispaciosa.
(Cae la tarde sobre lo que se ha ido,
cae la tarde sobre la angustia tarde
de la lluvia, el silencio, las baldosas!

rotulo

ROSALÍA DE CASTRO (española)
EN LAS ORILLAS DEL SAR (fragmento)
III
Oigo el toque sonoro que entonces
a mi lecho a llamarme venía
con sus ecos, que el alba anunciaban;
mientras cual dulce caricia
un rayo de sol dorado
alumbraba mi estancia tranquila.
Puro el aire, la luz sonrosada,
(qué despertar tan dichoso!
Yo veía entre nubes de incienso
visiones con alas de oro
que llevaban la venda celeste
de la fe sobre los ojos...
El sol es el mismo, mas ellas
no acuden a mi conjuro;
y a través del espacio y las nubes,
y del agua en los limbos confusos,
y del aire en la azul transparencia,
(ay!, ya en vano las llamo y las busco.


Blanca y despierta la vía
entre los frondosos setos
y los bosques y arroyos que bordan
sus orillas, con grato misterio
atraerme parece y brindarme
a que siga su línea sin término. 

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HOGLA CARCACHE (hondureña)
HERMANO PORDIOSERO
Migajas de esperanzas
quebradas en los dedos,
marchitas ilusiones,
apretarte el estómago vacío
deambular por las calles
e incesante beberte el llanto
amargo de tus días.

Eso eres tú figura incomprendida
un montón de osamenta
cubierta por la piel
pálida y fría.

Aquí estoy yo contigo,
mordiendo el mismo pan
de tus lamentos,
llorando con tus llantos
protestando ante el cielo
de tus miserias.


Dame tu mano hermano
extraño en propia tierra;
quiero estar con tus hijos
con tus tristes mujeres
hilvanando esperanzas
aunque muramos todos
de hambre y de frío.

Dame tu mano pordiosero
yo te daré mi verso comprensivo
y juntando tus penas algún día,
vagaremos sin ansias, sin anhelos
por un nuevo camino indefinido.
Yo quiero estar contigo
hermano mío.

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LAURA INÉS GÓMEZ CONDE (argentina)

HAS PODIDO LLEGAR...
Has podido llegar
en una tibia mañana, muy cargada de arreboles.
Encontrarme, tal vez,
con el cuerpo mojado, perfumado de amores.
Has podido llegar
cuando se duerme el sol, oropel del ocaso.
Sorprenderme, tal vez,
sentada en el portal, la luna en el regazo.
Has podido llegar


en una noche azul, tachonada de estrellas.
Descubrirme, tal vez,
entregada a otro amor, sin pasado ni huellas.
Has podido llegar
en esas largas horas de insomnios y milagros.
Lo has pensado, tal vez.
Mejor que no lo hagas, me cubren otros brazos.

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